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17 de abril de 2013

Hablemos de historia…

Entrevista al Profesor Walter Rodríguez...

El centenario de un pueblo es un acontecimiento social determinante desde cualquier punto de vista. Una instancia para festejar el camino recorrido, hacer balances, reencontrarnos como comunidad y – en especial- homenajear a quienes nos dieron un origen.

Exclusivo Belén Casáres para Semanario El Espejo y lanubefm.com.ar

 “El 21 de abril es nuestra fecha fundacional. Nos guste o no Lezama se fundó el 21 de abril de 1913 en forma oficial y eso ocurre porque está la decisión de una persona, que era Manuel José Cobo, de crear un pueblo y una colonia con su nombre”. Las palabras del Profesor e investigador Walter Rodríguez abren un interesante diálogo sobre este siglo de historia y sus raíces.

A través de su formación académica, su práctica docente y una trayectoria como coordinador del Taller Hacer Memoria, Walter puede relatar los momentos salientes de esta joven historia y armar pieza a pieza el rompecabezas con el que se funda este pueblo que hoy somos. Es un gusto escucharlo, y un deber ciudadano conocer bien de dónde venimos.

“Gracias a que Cobo tomó la decisión de crear un pueblo, y al loteo de solares y chacras que dispuso, la gente pudo acceder a la tierra en formas de pago muy extendidas. La tierra propia era un sueño muy arraigado en los inmigrantes a principios del siglo XX. Y eso significó que Lezama existiera, que no quiere decir que antes no hubiera un núcleo poblacional, pero era muy pequeño y desorganizado, no había una urbanización en serio. Una parada de estación, un par de comercios, pero el que permite la urbanización y darle forma y contenido a esa parada es Cobo. Eso es fundamental, si no lo hubiera hecho quizá no existiríamos, seríamos un Monasterio o una Adela”

¿Sin Manuel J. Cobo no hubiese habido esta comunidad?

No, porque Cobo tomó la decisión de hacerlo y, al poner esto a la venta, hizo que comenzara a darse una urbanización que hubiese sido imposible de otra manera. Por su decisión de fundar un pueblo él tenía que otorgar tierras de su propiedad para uso público. Por ejemplo disponer tierras para el Juzgado de Paz, para una municipalidad, para una casa parroquial, una iglesia, hasta para una oficina de tasación de impuestos, un corralón municipal…Una serie de terrenos públicos para crear un pueblo. Después la historia hizo que ninguno de esos terrenos dispuestos se ocupara. Ninguno de los terrenos que dispuso Cobo para ejido urbano se utilizó, pero esto hizo posible una urbanización y a partir de ahí el pueblo empezara a crecer y desarrollarse. No tenemos muchos datos cómo fueron los primeros años, pero indudablemente había un espíritu de progreso porque a los 4 años se forma la Sociedad de Fomento, había una intención de brindarle un contenido a ese pueblo que había creado Cobo.

Hasta ese momento con el paso del tren había una actividad meramente comercial…

Sí pasaba el tren y por eso había un par de casas. La posibilidad de que Cobo loteara tierras hizo que se instalaran casas de comercio. Antes de la creación del pueblo lo que había era la Escuela 12 que era de 1905, la estación de ferrocarril, 3 o 4 casas de comercio y por supuesto el emporio o desarrollo económico de Cobo que hoy vendrían a ser la SEDA, el Club Cobo, la casa grande que está detrás y era la administración, la casa de Marzana que era del administrador. Trasladémonos cien años atrás. No había nada y de pronto aparece semejante construcción levantada en la pampa. En 1910 viene un periodista francés de Le Monde, Jules Heuret, y escribe una reseña sobre nuestro futuro pueblo. Dice “Lezama es la estancia de Cobo”…o sea esas instalaciones eran todo lo que acá había.

¿Qué extensiones de campo tenía en esta zona?

Algo más de 10 mil hectáreas, porque había ido comprando. Tenía las dos grandes propiedades “La Belén”, que se la compra a una compañía inglesa, y luego anexa “Las Barrancas”. En el plano original, que existe en el Ministerio de Obras Públicas y es donde Cobo le da forma y contenido al pueblo, todo lo que es el Barrio Obrero, Atepam, Cooperativa no existía. El pueblo se terminaba en el bulevar. Se extendía hacia el norte, la plaza central no es la que nosotros conocemos hoy, era un predio al costado de la SEDA, donde hoy están los silos plásticos. Era una enorme plaza, parecida a Plaza Moreno de La Plata, de 4 manzanas, que atravesaba las vías y se extendía hacia el barrio El Tero. Ese era el lugar que él había destinado para plaza central, y la plaza que nosotros tenemos hoy como central era como una placita más, pero no es la original elegida por Cobo.

¿Qué pasa después? ¿Por qué cambian esas cuestiones?

En agosto del 14, a un año de fundar el pueblo, Cobo muere. Y eso hace que, en cierto modo, el pueblo se quede sin padre. Es como una especie de hijo huérfano que tiene que empezar a desarrollarse solo. No sabemos que hubiera sido si Cobo hubiese vivido porque tenía muchos proyectos para Lezama, imaginaba otra cosa de lo que terminó siendo. Era un tipo muy progresista pero la muerte lo encontró antes de lo que él pensaba y eso hizo que el pueblo tomara un desarrollo propio y particular que quizá él no imaginó.

Eso luego tiene que ver con el desarrollo de una identidad muy peleadora de Lezama, ¿No?

Siempre digo que lo que la historia de Lezama te demuestra es la historia de un pueblo sin estado. Es decir el estado casi estuvo ausente, nunca tuvimos un estado presente que le diera forma al pueblo. Por ejemplo Pila nace para la misma época, somos pueblos hermanos. Pero Pila es un pueblo donde el estado lo fue todo siempre, Lezama es un pueblo donde el estado estuvo ausente. Entonces siempre resaltó la capacidad de la gente por asociarse. La Sociedad de Fomento – por ej.- termina siendo una especie de estado municipal y se hace cargo de muchísimas cuestiones. Hasta los años 40 fue todo para Lezama, porque la gente necesitaba agruparse, buscar soluciones a las cuestiones que el estado no le otorgaba.

¿De ahí luego la existencia del cooperativismo?

No, en realidad la creación de la cooperativa es algo que viene de arriba. Cuando se determina el desarrollo energético en la provincia de Buenos Aires, se decide que en aquellos pueblos donde no iba a ser un negocio apetecible para las empresas privadas se administrara a través de cooperativas. Es decir a Lezama le llega el cooperativismo por la decisión de un poder central. Después acá por otras razones la cooperativa se termina haciendo cargo de muchas otras cuestiones. Igualmente ese asociacionismo hizo que la cooperativa pudiera crecer también.

¿Qué opinas del cambio de nomenclatura del pueblo?

Creo que son cuestiones de maquillaje que el pueblo se llame Manuel José Cobo o se llame Lezama…La historia es. Te puede gustar o no. Creo que tenemos un tema con los nombres.

Teníamos una plaza que se llamaba Castelli y tenía el monumento a San Martín, esto de Cobo y Lezama, somos de crear héroes y villanos. No sirve de nada. Lo que somos, somos.

Nos reconocemos como lezamenses pero no podemos dejar de reconocer que si no fuera por Manuel José Cobo no hubiésemos existido. Cobo tomó una decisión, y esa decisión nos significó que la historia de esto cambiara rotundamente. Tenemos la estación pero de Lezama no sabemos mucho, tuvo proyectos, pero el que los llevó a la práctica fue Cobo. Y dio más de lo que la ley le exigía, porque construyó el puente de Santa María de su bolsillo y lo dejó al tránsito público, creo un abrevadero, entre otras cosas. Era alguien convencido, emprendedor, él acá quería ver el futuro…y arriesgó.

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