16 de abril de 2019

37 años

Recibimos y Publicamos - 2 de abril 1982 - 2 de abril de 2019

Hace  exactamente 37 años recibía el telegrama para reincorporarme al Regimiento  8 de Tanques de Magdalena, el cual había dejado allá por noviembre de 1981 en la segunda baja.
Las Islas Malvinas habían sido recuperadas por el entonces gobierno del General Galtieri. Cumpliendo con mi deber de ciudadano, con mucha bronca e incertidumbre por cierto, allá fuimos con mis compañeros de colimba, “Pino” Calderón, “Toto” Rodriguez,  “Inglés” Toomey, Juancito Faga, Andres Del Barba,  entre otros, con mis 20 años que acababa de cumplir.
El recuerdo más inmediato estando ya en el Regimiento, fue el discurso del General Galtieri el sábado 10 de abril, diciendo “Si los ingleses quieren venir que vengan, le presentaremos batalla”, mi primer pensamiento fue, están todos locos,  mientras escuchaba y veía esa Plaza de Mayo abarrotada de gente.
Antes de la partida, nos pegaron un “baile descomunal”, para según ellos ponernos en caja. Nos entregaron todos los pertrechos y entre ellos una medalla dividida por una línea de puntos, con mis datos personales,  grupo sanguíneo, por curiosidad pregunté para que era? Un cabo primero me contestó: es para identificarte si morís en  combate, una mitad se coloca en la boca, y la otra mitad se la llevan…me quedé mudo… 
Recuerdo que para esto la flota inglesa ya venía rumbo a nuestros mares, y nuestro Regimiento salía rumbo a Choele-Choel. Me tocó ir en un vagón cerealero, el viaje iba a ser largo, el tren se desplazaba con todos los tanques,  camiones y todo el armamento.
La primera emoción fuerte fue la llegada a Ranchos, creo que en la estación estaba todo el pueblo despidiéndonos, la emoción de esa gente era inenarrable, muchos lloraban y nos daban aliento, además de regalarnos de todo.
El viaje fue muy largo y tedioso, no veíamos la hora de llegar. Por fin llegamos a Choele- Choel, pero la travesía continuaba, ahora todos en camiones, hasta nuestro nuevo destino que era Comodoro Rivadavia.
El viaje lo realice en un camión del Ejército con un compañero de apellido Ortigueira que era el chofer.
Llegamos una noche a Comodoro Rivadavia, y nos instalamos en un Regimiento , estuvimos allí un par de días apostados, a la espera de nuevas órdenes.
Aquí sufrimos el primer cimbronazo, perdimos a nuestro querido compañero Sergio Gómez,  oriundo de San Miguel del Monte. Sergio era el encargado de la Sala de Armas, y limpiando las mismas de nuestro Escuadrón Tiradores, introdujo la lanza que se utiliza para estos menesteres en la de un compañero que tenia balas en la recamara de su ametralladora,  sufriendo impactos en la cabeza, ocasionándole la muerte.
Fue un golpe durísimo para todos. El día anterior me había pedido que le escribiera la parte de a delante del sobre de una carta para su familia,  porque según él yo tenía linda letra.
En Comodoro nos enteramos que los tanques no podían operar en las Islas Malvinas debido al suelo.
Había alertas rojos, muchos simulacros, la mentalidad nuestra iba cambiando según pasaban los días.
Ahora el viaje continuaba, íbamos rumbo a Puerto Santa Cruz, casi paralelo a las Islas Malvinas.
Mi familia para esto ni noticias mías..
Al llegar a Puerto Santa Cruz hicimos base en el Regimiento 11, de allí nos desplegamos con todos los tanques y antiaéreas hacia los cerros que daban sobre la ría.
Estábamos ubicados frente a la costa marítima,  sobre los surcos que hacen los deshielos. El viento y el frío se hacían sentir mucho.
Es aquí cuando podemos comunicarnos con nuestras familias mediante la Emisora Chascomús, hablamos con el aquel entonces locutor de apellido Morel, fue muy lindo para todos nuestros seres queridos saber donde estábamos. Por fin tenían noticias mías.
Las instrucciones eran de guerra, ahora  nuestra tarea primaria era defender el continente, ante el posible ingreso de comandos ingleses (nos volvían locos con ese tema). Me tocaron guardias de noche en los pozos de zorros que había en los cerros, ante cualquier movimiento,  si no respondían al grito de “alto quien vive”, teníamos que disparar, fuera quien fuere. El frío era insoportable y las horas no pasaban más.
Pasaban los días, y las noticias que teníamos eran las mismas que tenía la población.
Empezaban a llegar cartas, muchas anónimas, de la familia, de amigos,  de mi novia, eso era como un energizante…nos daba mucho ánimo, nos sentíamos con el corazón lleno, que te llegue una carta era lo Máximo.
Había muchas alertas rojas, eran casi a diario, un 23 de mayo estando yo en los cerros dan la alerta roja y aparece en el cielo un Hércules  y se comienza a abrir fuego, era tardecita y las trazantes de la artillería del GADA que estaban apostados con nosotros surcaban el cielo , el avión dió un giro y volvió sobre el Océano Atlántico. Al otro día nos dicen que era un avión amigo. Hoy gracias a la desclasificación de archivos de Guerra , nos enteramos que era un avión enemigo (obviamente no se había identificado).Las noticias ya no eran tan alentadoras, el frío recrudecía cada vez más. Nos reúnen en el Regimiento, y nos dicen que estemos preparados para partir para las Islas si fuera necesario, iríamos como Infantería con nuestro equipo y armas de mano. En mi caso personal con mi FAL que andaba cuando quería.
Seguían pasando los días, y nada, comienza a nevar en Puerto Santa Cruz,  en las carpas se hacía insoportable dormir, las noches se hacían eternas.
Y llegó la noticia…la que nadie esperaba, la rendición…

Todo se acabó, cierto dejo de tristeza me invadió, pero la alegría de poder volver a mi casa eran enormes.
La vuelta no fue para nada rápida,  tardamos muchos días en organizar la vuelta. En esos días recibíamos algunos soldados que venían de Malvinas, los dejaban en Puerto Sta Cruz, hablé con muchos de ellos y fue algo muy triste para mí.
La vuelta fue en avión previo viaje a Río Gallegos, llegamos de madrugada al Palomar, nos subieron  a unos micros, Y Nos hicieron agachar para que no nos vean…
De allí  A Magdalena,  ya era el mes de julio en sus comienzos, contentos por volver a Chascomús, a nuestros hogares.
Hoy a 37 años de lo vivido, siento mucho dolor por los héroes que nos dejaron, por sus familias, por todos los que se quitaron la vida a causa de esta guerra.
¡Que Dios los tenga en la Gloria!
Pero también siento dolor porque también nosotros fuimos parte de esta historia, nosotros le dijimos ¡Sí Juro! Un  20 de junio de 1981, en nuestra querida ciudad de Chascomús a nuestra Patria.
Hoy 37 años después en un acto,  ni siquiera nos asignan un lugar donde estar!!!
Cuando hace 37 años estuvimos, haciendo la retaguardia en el continente, en el Teatro de Operaciones,  movilizados,  aprestos y condiciones de Guerra, porque así lo establecía el Código de Justicia  Militar que rigió en esa época.
No buscamos la igualdad absoluta con aquellos ex combatientes que estuvieron en “efectiva” acción de combate, sino el lugar que el derecho nos asiste a quienes  estuvimos incluidos bajo el régimen militar en el conflicto bélico.
Durante el conflicto de Malvinas hubo 17 muertos en las bases de la costa patagónica , que fueron declarados héroes nacionales por la ley 24950, que dio ese reconocimiento a todos los caídos en combate, sin distinción del lugar en que murieron. Entre los que está nuestro compañero de Sala de Armas Sergio Gómez.
La Convención de Ginebra en su Capítulo 11. Artículo 13 Inc 2, tipifica muy bien que es un Veterano de Guerra. Estuvimos bajo  mando militar, bajo la ley militar, bajo bandera en un conflicto armado, se cumplió con un decreto que nos convocó, ante un hecho que no elegimos. Hoy este gobierno tan afecto a las leyes internacionales, no cumple con esta, y pasaron 37 largos años…

Hoy nos ignoran, hace 37 años no… así lo atestiguan los diarios de la época.
¡Hace 37 años fuimos a una guerra! ¡Me mandaron a una guerra!
¡Y me considero un veterano de guerra!

Guillermo “Atomo” Fernández 
Soldado Clase 1962 
Regimiento 8 de Tanques “Cazadores Gral. Necochea”  Escuadrón Tiradores Grupo Comando

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